La propietaria de este piso en Majadahonda, que vive aquí con su madre ya mayor, decidió rehabilitarlo por completo porque pensaba que la cocina estaba muy desaprovechada. El espacio, en forma de L, cuenta con una ventana al fondo y tiene muy buena orientación y mucha luz, pero la distribución no era buena y los electrodomésticos no estaban integrados. El frigorífico, por ejemplo, estaba ocupando espacio en la zona donde ahora se sitúa la mesa de desayuno que se puede ver en la última foto. Debajo de la ventana solo había una barra y nada de almacenamiento. Además, la iluminación era muy básica.
En la reforma de esta cocina, la forma de usar el color consigue un ambiente con personalidad, acogedor y luminoso. María Martos, de Triple Estudio, cuenta que con la dueña se trabajó, precisamente, en qué colores usar, así como en los materiales y acabados de cada estancia. Para ello, se han usado muestras y moodboards. Martos cree, y las imágenes así lo corroboran, que es “una cocina acogedora que aprovecha bien la luz natural”.
Opina lo mismo la propietaria: Guadalupe Luengo, que vive aquí con su madre ya mayor. “Me gusta la luz. Me gusta sentarme a tomar un café u ojear un libro en la cocina. Además, fregar es cómodo y la distribución es muy agradable. Precisamente, eso fue lo que pedí: una cocina que tuviera luz y que fuera cómoda”.